LIBROS DEL ROCK

Los (difusos) recuerdos de Ozzy Osbourne

Con motivo del “Día Internacional del Libro” recordamos las memorias más locas de la historia del rock: ‘I Am Ozzy’ (Confieso Que He Bebido)’.
Imagen de la portada de ‘I Am Ozzy’ (Confieso Que He Bebido)’.

 

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Locutor RockFM

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Con los años, Ozzy Osbourne se ha vuelto “algo” más prudente que cuando era joven y por eso, cuando escribió sus memorias, avisó de que quizá sus recuerdos podrían estar un poquito distorsionados, después de casi medio siglo de mortificación física y mental basada en “[mucho] alcohol, cocaína, ácido, Quaaludes, pegamento, jarabe para la tos, heroína, Rohypnol, Klonopin, Vicodin y otras muchas sustancias”… Escrito junto a Chris Ayres –con quien Ozzy mantuvo un consultorio en la revista Rolling Stone- este libro es seguramente la autobiografía más disparatada de la historia del rock en palabras de su propio protagonista: “no soy la puta Enciclopedia británica. Lo que vais a leer es lo que goteó de la gelatina que tengo por cerebro cuando pregunté por la historia de mi vida”

Dislexia y cloruro de metileno 
Según cuenta en sus ¿memorias?, Ozzy aprendió poco o nada en el colegio debido a su dislexia. Hijo de familia obrera, su propio padre veía su futuro incierto, y le decía que o acababa haciendo algo “muy especial” o acababa en la cárcel. Y aunque es verdad que antes de cumplir la mayoría de edad, John Michael Osbourne ya sabía lo que era estar entre rejas, después de pasar por varios trabajos en los que duraba nada y menos, se anunció como cantante, y así dio con su ex compañero de colegio Tony Iommi. Atrás quedó su labor como carnicero o como limpiador de motores con diclorometano; su “aspiración” le costó el puesto: “era como el pegamento, pero multiplicado por cien”.

Los Beatles y el cine de terror
Aunque ahora nos parezca curioso, también fueron los Beatles los causantes de que Ozzy Osbourne y Tony Iommi montaran un grupo, primero de blues, y luego de rock tenebroso, gracias al visionario guitarrista… “Cerca del centro comunitario en el que ensayábamos, había un cine: el Orient. Y siempre que echaban una peli de miedo, la cola daba la vuelta a la esquina. ¿No es raro que la gente esté dispuesta a pagar por asustarse? Quizá deberíamos dejar de tocar blues y hacer canciones que den miedo” dijo Tony, según asegura Ozzy: “tiene gracia, porque, pese al cambio de orientación, seguíamos siendo una banda de blues de 12 compases bastante canónica”, recuerda.

La cabeza de (la paloma)
Después de que sus compañeros de Black Sabbath le expulsaran de la banda por su adicción al alcohol en 1979, Ozzy Osbourne probó suerte en solitario con su mujer Sharon como mánager. Fue entonces cuando, en una reunión con directivos de la discográfica CBS, Sharon le dio unas palomas a Ozzy para que las soltara al vuelo, aunque el cantante debió entender otra cosa: "saqué una paloma del bolsillo. Se acabó, pensé (…). Entonces mordí y escupí; la cabeza de la paloma aterrizó en el regazo de la relaciones públicas con un chorrazo de sangre. Si os digo la verdad, estaba tan borracho que todo me sabía a Cointreau y plumas. Y a pico también”.

Rehabilitación y telerrealidad
A pesar de contar una y mil veces que le mordió la cabeza a un murciélago, pensando que era de goma, la leyenda de Ozzy Osbourne crece según se va sumergiendo en su adicción a las drogas y al alcohol. Pero después de entrar y salir de varios centros de rehabilitación, el cantante dejó de beber y grabó el documental que propició que la Mtv grabase su famoso reality show “Los Osbourne”. Así es como tras su particular odisea en el desierto de los noventa, Ozzy volvió a ser todo un icono en el Siglo XXI, aunque también fuese por exhibir en televisión los estragos de décadas de excesos. 

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