Robby Krieger (The Doors), o cómo pasar de tocar flamenco al rock and roll

En tiempos en los que guitarristas como Eric Clapton eran considerados dioses, un joven californiano tenía otros héroes en mente
ctv-ooc-robby-
RockFM

Locutor RockFM

Tiempo de lectura: 2’

¿Cómo sería posible que Agustín Castellón Campos, más conocido como Sabicas, influyera en la historia del rock and roll? Sabicas es considerado como un maestro de la guitarra e impulsor del flamenco, más allá de nuestras fronteras. En esto que un joven californiano crece escuchando algunos de los discos de flamenco que su padre tenía en casa. Entre ellos, el propio Sabicas, Carlos Montoya o Mario Escudero. Este muchacho no solo se nutre de flamenco, también de blues y música folk. Sin embargo, siente la necesidad de aprender guitarra flamenca y comienza a tomar lecciones. Este joven era (y sigue siendo) Robby Krieger… En aquel entonces,futuro guitarrista de The Doors.

Krieger comenzó a estudiar y practicar flamenco con una versión mexicana del las clásicas guitarras Ramírez. Con el tiempo, consiguió una española, fabricada en 1963, que le trajo su padre en uno de sus viajes a España. Siguió estudiando, y evolucionando. Llegó el instituto y su gusto se amplió al blues y al folk. Músicos como Blind Willie JohnsonRobert Johnson o Bob Dylan eran algunos de sus predilectos (de hecho, el disco de Dylan ‘Bringing It All Back Home’ es uno de esos que le cambió la vida).

Ahora bien, el puente que hizo que todo cambiara para Kireger se tendió en 1964, cuando vio a actuar a Chuck Berry. Es cierto que ya disfrutaba del rock and roll, especialmente con Elvis; sin embargo, no se había interesado por la guitarra en el rock and roll. Después de ver a Berry, cambió su visión: compró una vieja Gibson SG Standar, que le costó 180 dólares y se “volvió eléctrico”. Por cierto, aquella Gibson fue la que usó en sus primeros trabajos con The Doors, hasta que se la robaron. A partir de ese momento, todo fue muy rápido: “Había estado tocando la guitarra eléctrica durante un mes, más o menos, Toqué con otra banda por algún tiempo, pero no mucho. Realmente estaba empezando a familiarizarme con la guitarra eléctrica. Estaba acostumbrado a la guitarra flamenca, y a tocar mucho con los dedos de mi mano derecha”. 

Decíamos que todo ocurrió con bastante velocidad a partir agarrar la guitarra electríca. Se unió al poco tiempo a The Doors, y empezaron a trabajar en su primer disco (The Doors, 1967). Y en esas que Krieger, además de componer música para el grupo, también escribió canciones. Robby recuerda que en esos meses de preparación, Jim Morrison decía andar algo escaso de canciones, de modo que animó al resto a aportar algo en ese sentido. Robby Krieger ya tenía en alta consideración el talento de Morrison para escribir, así que pensó que debía escribir algo realmente bueno, o no aportar nada. Krieger recuerda que en su casa decidió que escribiría sobre alguno de los cuatro elementos: se quedó con el fuego, y con “Light My Fire” fue el resultado.

Todo en The Doors ocurrió muy rápido: básicamente cuatro años y seis discos (con Morrison vivo) fueron más que suficientes para escribir su nombre en mayúsculas en la historia del rock.

RockFM