Slash vs Predator

No es que Slash haya firmado un gran contrato con Hollywood... Es algo (bastante) más bizarro
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RockFM

Locutor RockFM

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El 21 de julio de 1987, Guns and Roses publicaron el disco debut más exitoso de la historia: ‘Appetite for Destruction’. Y dos meses después arrancaron una gira que les llevaría a presentar aquel disco por todo Estados Unidos. En total fueron 176 conciertos que la banda brindó durante dieciséis meses, abriendo para otras como Motley CrüeThe CultAlice CooperIron Maiden y Aerosmith. Lo que ocurriría en esa gira, seguro, que merece un artículo aparte. Lo que nos trae hoy aquí es uno de los acontecimientos que ocurrió después de que terminara la gira.

'The Appetite for Destruction Tour' finalizó el 19 de diciembre de 1988 en Auckland, Nueva Zelanda (aunque fue más bien un parón). Después de aquello, cada uno en su casa a descansar… Bueno, no todos. Un mes antes de que Guns and Roses publicaran su debut, se estrenó la película ‘Depredador’, protagonizada por Arnold Schwarzenegger. Por si no estás familiarizado con ella, se trata de una película de ciencia ficción en la que una fuerza de élite emprende la misión de rescatar a un rehén en la jungla, cuando empiezan a ser acechados por un cazador extraterrestre. Y aquí aparece uno de los protagonistas de nuestra historia, el cazador: con pinta de pocos amigos, y una especie de rastas por pelo (un bicho, vamos).

Nos habíamos quedado que cada uno en su casa, menos uno: Slash, guitarrista de la banda; para quien parece que, por aquel entonces, nunca llegaba el momento de tomarse la última. Entre 1998 y 1991, Slash compartió que vivió una pesadilla cuando se enganchó al consumo de heroína. Una de las escenas de aquella adicción terminó con Slash corriendo desnudo por el resort de un hotel en Arizona, creyendo que le perseguía el Depredador, armado con armas automáticas y lanzas. En un intento por combatir al bicho, Slash agarró (recuerda, desnudo) a una camarera del hotel, empleándola como escudo humano. Antes, había destrozado uno de los cristales de su habitación por la que escapó de su perseguidor. Como último recurso, terminó por ocultarse (en pelotas, por si lo habías olvidado) detrás de una máquina del cortar el césped (fantástico escondite, por cierto). Los empleados del hotel, lógicamente, llamaron a la policía. Slash recuerda que aún estaba tan colocado, que les dio a los agentes un informe detallado de todo lo que había ocurrido, esperando (digo yo) que hicieran algo al respecto.

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