El único hombre que le dijo "no" a Motörhead y las consecuencias de su decisión

Cuando Steve "Lips" Kudlow le dijo que no a Motörhead, perdió una oportunidad de oro para triunfar
El único hombre que le dijo "no" a Motörhead y las consecuencias de su decisión

 

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Muy pocas estrellas del rock, a lo largo de su carrera, tuvieron la oportunidad de subirse al escenario junto a Lemmy y Motörhead. Entre ellos, se encuentran tipos como Slash o Dave Grohl que, aún así, nunca llegaron a formar parte de la banda. Que el mismísimo Lemmy te invitase a formar parte de su grupo era todo un honor y, a decir verdad, solo un loco le hubiéra dicho que no. Ese fue el caso de Steve "Lips" Kudlow, líder de los malogrados Anvil que, en los '80, tuvieron la oportunidad de dar el salto a la fama y que, sin embargo, dejaron pasar ese tren que solo pasa una vez en la vida.. 

A principios de los '80, Lemmy Kilmister y los suyos se habían quedado sin su guitarrista "Fast" Eddie Clarke, uno de los pilares del conjunto, que acabó su recorrido con la banda durante el tour de 1982 a lo largo de Estados Unidos. Urgía contratar un hacha que fuera bueno y carismático cuanto antes. Al final, el elegido fue Brian Robertson, que ya había militado en Thin Lizzy y que duró tan solo un año en la banda. Sin embargo, la primera opción fue el frontman de Anvil. El conjunto canadiense, llegó a compartir escenario con grupos como, por ejemplo, Scorpions, y se perfilaban para convertise en una de las bandas históricas del rock y el heavy. Sin embargo, tal y como ya sabemos, la banda cayó en el más profundo olvido hasta que el documental 'Anvil! The Story of Anvil', recogió su historia y su precario presente para volver a lanzarles a la fama. 

Sin embargo, ¿qué hubiera sido de "Lips" si le hubiese dicho que sí a Lemmy? Hace algunos años, el músico reflexionaba sobre esa posibilidad: "No me arrepiendo de aquello porque lo hubiera cambiado todo. Habría cambiado todo para Motörhead y lo hubiera cambiado todo para Anvil. ¿Desearía que hubiese sucedido o me arrepiento de lo que hice? No. Lo que me da lástima es no haber tenido la oportunidad de, al menos, haberlo intentando, pero fuera de eso, no puedo lamen tar nada. Eso hubieera significado que 'Forged in Fire', nuestro tercer disco, nunca hubiera visto la luz. Se habría convertido en 'Another Perfect Day' y no me gusta la idea de que esos dos álbumes no hubieran existido como lo hicieron, no sé si me entiendes"

Sin embargo, decirle que no a Lemmy no significó ningún tipo de ofensa para él. De hecho, ambos siguieron manteniendo una gran relación y, un año después, compartieron una curiosa conversación en la que Lemmy hizo una predicción errónea a todas luces. "Todo sucedió en la habitación de un hotel en Birminghan en 1983. Estaba sentado a la mesa bebiendo vodka con Lemmy y estábamos charlando. Entonces, le miré y le dije: 'Eres una leyenda. ¿Te das cuenta del impacto que has tenido en la industria musical, en el heavy metal y en todo lo que representa?'. Se me quedó mirando a los ojos y me dijo: 'En 10 años, va a haber cualquier otro tipo sentado en frente de ti, diciendo exactamente lo mismo'", narraba "Lips". Por desgracia, Lemmy se equivocaba, ¿o no? 

"Esa fue su respuesta", continuó el músico. "¿Qué respondes a eso? A todos nos gusta la música de los demás. Todos somos una inspiración para otra persona. No hay nada realmente nuevo o innovador. Para los músicos, no tiene que ver con el dinero, tiene que ver, a fin de cuentas, con lo que has puesto sobre la mesa y me inspira", finalizó. 

Y es que, en el fondo, "Lips" dejó pasar uno de los trener hacia la gloria más grandes y rápidos que jamás se podrían haber cruzado por su camino. Sin embargo, al final, estamos seguros de que Anvil, aunque fuera tarde, consiguió alegrar e inspirar a muchas personas. Y eso, a fin de cuentas, es lo imporante. 

RockFM