"No creo que a John y a mí nos llevara más de tres horas escribir una canción", se el primero en leer la última entrevista a Paul McCartney

Paul McCartney nos concede una entrevista muy especial por la reedición de su álbum 'Flaming Pie'
"No creo que a John y a mí nos llevara más de tres horas escribir una canción", entrevista a Paul McCartney

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Paul McCartney sacará una reedición de lujo de su histórico 'Flaming Pie', en el que volvió a colaborar con Ringo Starr y George Harrison, el próximo 31 de julio. Por eso, el legendario Beatle se ha sentado para responder algunas preguntas sobre su prolífica carrera, este trabajo y sobre su increíble proceso compositivo que, sin duda, no te dejarán indiferente.

1. ¿Cuál es el origen de Flaming Pie y cómo te decidiste por ese título?

Cuando The Beatles comenzamos en Liverpool, había un periódico local llamado “Mersey Beat” que una vez le preguntaron a John en qué momento se encontraba la banda. Él respondió con esa cosa tan típicamente “Lennonesca” que le caracterizaba: “Tuve una visión, un hoombre se me apareció sobre un pastel en llamas y me dijo, desde hoy seréis Beatles con una “a”.” Y así fue. Esta es la explicación que siempre dábamos cuando alguien nos preguntaba que por qué nos llamábamos The Beatles.

2. ¿Tenías a los Beatles en mente cuando estabas componiendo este disco?

Salí del proyecto de 'The Beatles Anthology' con la necesidad urgente de componer nueva música. El proceso de The Anthology me encantó porque recordé los standares que trabajábamos con The Beatles, fue un buen refresco que me dio pié para afrontar y encajar este álbum. Anthology me trajo de golpe todos esos recuerdos en los que no había podido pararme a pensar nunca, todos los recuerdos de The Beatles. Fui muy bonito poder charlar con Ringo y George de todo lo que habíamos hecho en el pasado, en concreto con George recordé hasta los viejos chistes y canciones que hacíamos incluso antes de montar The Beatles. Al acabar este proyecto pude ver más claro cuál sería mi siguiente movimiento musical.

3. ¿Cómo sabías por dónde empezar?

Lo primero que solía hacer con The Beatles cuando íbamos a componer un nuevo disco era comenzar tocando el álbum anterior. Como si fuéramos nuestros propios fans. Y lo hacíamos sólo para ver en qué punto evolutivo nos habíamos quedado. Era como marcar una barrera imaginaria que había que intentar cruzar. 'Flaming Pie' tiene mucho de todo esto que acabo de contar, mucho sabor beatle y es normal ya que siempre hay ecos, eso no puedes evitarlo cuando eres tu el que escribe. Cuando has hecho balance del trabajo de tu vida, ya tienes una idea de dónde está el siguiente paso que dar.

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4. ¿Cómo describirías el proceso de composición de Flaming Pie?

Las canciones pueden venir de cualquier parte. A veces me venían estando con Linda en la cocina o, por ejemplo, una vez acompañándola a una sesión de fotos en una granja en Kent. Al llegar, me aparté un momento, subí unas escaleras y me inventé una pequeña fantasía para escribirle una canción. Imaginaba que ella estaría un par de horas en la sesión y me lo marqué como meta para escribirle la canción en ese tiempo. Algunas veces era así, escribí la canción entera en ese tiempo. Normalmente puedes sacar el grueso de una canción en un rato y acabarla más adelante, pero pensé, cuando salga Linda y me pregunte “¿Qué has estado haciendo?” ¿Te has aburrido?” “No, te he escrito esta canción ¿Quieres escucharla?". Suelo jugar a hacer eso. John y yo solíamos jugar a ese juego no creo que escribir una canción nos llevara más de dos o tres horas.

5. Tocas muchas partes del disco. ¿Cómo planificas las sesiones de grabación?

Realmente no pienso mucho en ello. Lo bueno es que siempre tengo la opción de grabarlo yo. Quiero decir que la situación extrema es no encontrar a nadie que lo grabe y grabarlo yo todo y hay canciones de Flaming Pie en las que pasó eso. Por ejemplo "Somedays" la toque entera, pero cuando estaba revisando la versión final pensé en meterle un arreglo y llamé a George Martin ¿Se te ocurre al alguien mejor para hacerlo

6.¿Qué diferencias notas cuando lo haces todo tu mismo? ¿Qué destacarías?

No tengo una fórmula para grabar un disco y eso es un lujo, pero siempre hay algo que empuja en una dirección en particular.

Puede ser la escuchar la espontaneidad del viejo repertorio de The Beatles o alguno de mis discos anteriores o incluso algo de Stevie Wonder que también se suele grabar muchos de sus discos. Pero puede que la razón de que a veces lo haga todo yo esté en la grabación de “Chaos And Creation in the Backyard” con Nigel Godrich, ahí él me preguntó “¿Podríamos hacerlo sin tu banda?”, Para cada disco siempre algún tipo de detonante algo que me lleva a pensar “me apetece hacer un poco de esto” y yo diría que para Flaming Pie el detonante fue Jeff Lynne.

7. ¿Cómo surgió trabajar con Jeff Lynne?

Sabía que había hecho buenos discos. Hicimos juntos “Free As A Bird” como parte de The Beatles Anthology y la verdad es que disfruté mucho trabajando con él, es muy bueno en las armonías y muy preciso en la producción, es su estilo. Es un tío muy divertido y venimos de la misma escuela, para que te hagas una idea, a pesar del éxito de The Beatles ninguno de nosotros era capaz de leer o escribir una partitura, a Jeff le pasa lo mismo. Él decía con toda la razón: “Nosotros lo inventamos todo, ¿No? Esa es nuestra habilidad, que lo inventamos". Por ejemplo un tema como “Here Comes the Sun” tiene detalles de tiempo muy complicados, pero no sabemos cómo se llaman musicalmente, no estábamos interesados en ello. Nosotros sólo absorbíamos y lo tocábamos, por eso Jeff decía “Simplemente inventamos todo”. Jeff es el tipo de persona con la que se puede trabajar muy bien. Tenemos la misma no-preparación,pero obviamente trabajamos como locos, a lo mejor le echamos unas 10.000 horas al disco, eso es el equivalente a ir a la Escuela de Música de Berkeley.

8. También has trabajado con Steve Miller, ¿cómo surgió eso?

He conocido a Steve por un tiempo. Nos conocimos cuando se acercaban los últimos días de The Beatles. Fue en una sesión en los Olympic Studios en Londres que acabó en una gran bronca. Yo me quedé en el estudio cuando todo el mundo se había ido. Steve asomó la cabeza por la puerta y me preguntó que si podía coger prestado mi estéreo. Estuvimos hablando y decidimos hacer algo juntos, así que yo me uní a la batería, con furia, en uno de los tracks, 'My Dark Hour'. Solo quería tocar la batería y fue genial porque me ayudó a sacar toda mi frustración.

Le conocí así, trabajando en los sesenta. Años después le llamé y le dije: "Tengo un par de canciones, ¿quieres grabarlas juntos?" Él me contestó, "ven a nuestro estudio".

Fue genial, fuimos al lugar que tenía en Sun Valley, Idaho. Me encanta la música de Steve. Es un gran cantante, guitarrista y compositor, así que pensé que sería genial trabajar con él de nuevo.

9. ¿Qué recuerdas de estar en Idaho?

Es precioso. El tiempo atmosférico era genial, la nieve era blanca y el cielo era azul. Una casa preciosa y, por supuesto, el maravilloso estudio moderno que teníamos allí. Recuerdo tocar el piano en su salón. Un buen Steinway. Solía sentarme allí y tocar sin parar. Me sentía muy cómodo. Recuerdo a Steve diciendo, "wow, Paul toca muy bien el piano", y pensar, "oh, estaba escuchándome". Y eso es agradable porque cuando improvisas con el piano, algo que me gusta hacer, es un proceso. Es algo fenomenal. Es como respirar. Puedes ir a donde quieras en el piano sin importarte nada.

10. ¿En qué canciones te concentraste cuando estuviste en Idaho con Steve?

Trabajamos en "Young Boy" durante tres días en su casa y fue divertido, no lo sufrimos. Ese fue el espíritu de este disco. Le dije a todo el mundo involucrado en la promoción que no estaba permitido que se preocuparan. No tenías que despertarte a las tres de la mañana con este trabajo. Tenías que reírte con él.

"Young Boy" es muy directa. Es una canción sin medias tintas y la compuse contra el reloj. Estaba en Long Island y la escribí en el tiempo en el que Linda tardó en hacer la comida (sopa de verduras, cazuela de berenjenas y tarta de manzana) con Pierre Frany para un articulo en The New York Times.

11. ¿Qué aportó Steve en estas sesiones?

Es un gran músico. Valoraba lo que estaba haciendo con aquello que yo valoraba que era bueno. Respeto su opinión.

Me decía, "esa es una buena canción" o "estas canciones son mejores que otros temas en el disco, así que espera hasta que tengas canciones de calidad porque entonces va a ser un álbum increíble". Pero yo era muy impaciente. Solía decir, "¿qué sabrá él?".

Además tocó la guitarra, sabía que si quería algo acústico, él y yo podíamos hacerlo fácilmente y que saldría bien. Cosas como esas, temas prácticos. Es un tipo agradable con el que estar y tiene mucho talento.

12. Se toca mucho la guitarra en este álbum, ¿cuál fue tu enfoque con ese tema?

En realidad hay un poco más de mis guitarras más pesadas en este disco. En "The World Tonight", por ejemplo. Tiene un poco de una guitarra más pesada en él.

Cuando Linda y yo nos conocimos, me decía: "No sabía que tocabas la guitarra de una forma tan pesada, me encanta". Siempre he hecho eso para mí, aunque cuando haces algo para ti mismo, a veces no te das cuenta de que a la gente le gusta. Así que cuando comencé a trabajar en este disco, Linda me dijo "toca la guitarra de verdad, no busques a alguien para que la toque". Mi estilo con la guitarra es algo inocente. No es muy técnico. Es un poco como Neil Young, Siendo algo de afinidad con Neil, sé que nos gustan cosas parecidas.

13. ¿Recuerdas el duro proceso para involucrar a Ringo?

Le llevaba diciendo años a Ringo que sería genial que hiciéramos algo, porque no habíamos hecho tantas cosas juntos fuera de The Beatles. Una noche Jeff sugirió, "¿por qué no haces que se apunte Ringo?", y yo le dije, "¡Ok!". Fue algo que simplemente sucedió.

Tenía esta canción, "Beautiful Night"; que había compuesto hacía algunos años. Siempre me gustó, pero sentía que no conseguía sacar la versión adecuada de ella.

Así que desempolvé el tema cuando Ringo estaba en camino y, en seguida, fue como en los viejos tiempos. Me di cuenta de que, aunque no habíamos hecho esto durante mucho tiempo, todavía era realmente cómodo y nuestra química seguía ahí. Así que hicimos "Beautiful Night" y trabajamos juntos en una pequeña parte rápida al final que no estaba ahí antes. Estábamos saliendo del estudio al control, Ringo estaba imitando a un portero... "adelante, sigue tu camino"... si escuchas con atención puedes darte cuenta de que dejamos eso en la canción.

Una vez acabamos con "Beautiful Night" no fue suficiente. Me lo estaba pasando genial y no quería que se acabase. Así que, como Ringo estaba ahí, tocando genial y logramos el sonido, le dije, "¿por qué no improvisamos un poco?".

Así que cogí mi bajo Hofner, él comenzó a tocar la batería y Jeff Lynne se unió la guitarra, los tres sacamos algo de R&B. Y entonces sufrí la peor pesadilla de un actor, subirse al escenario y no saber qué obra está interpretando. Cuando estas improvisando en una jam así, cantar es exactamente eso, puedes ir a donde quieras, puedes cantar cualquier cosa. Lo que pasa es que tienes que despejar tu mente, olvidarte de todo -al mismo tiempo que tocas el bajo- y dejar que tu cabeza vaya a algún lugar místico. Simplemente tienes que dejar que todo vaya a su aire.

En cualquier caso, cuando acabamos con ello y se lo puse a Ringo, él dijjo, "es implacable". Esa canción era "Really Love You".

14. Tocaste casi todas las pistas de batería en este disco, ¿pero qué añadió ringo a la ecuación?

Magica. Ya sabes, sentarse con Ringo siempre es algo maravilloso. Siempre merece la pena. Siempre es divertido. En 2019, cuando acabé de girar en Los Ángeles, Ringo se subió al escenario y tocamos 'Helter Skelter' juntos. Él estaba tocando la batería y yo estaba cantando mirando hacia el público, dado que yo era el vocalista principal. Sin embargo, cuando no estaba al micrófono, en los descansos para el solo de guitarra y cosas así, disfrutaba mucho dándome la vuelta y viendo al tío tocar. Y pensaba, dios mío, no sabes la de recuerdos que hay en estos metro de distancia que hay entre nosotros, él en la batería y yo en el bajo, entre nosotros ha pasado una vida entera.

15. ¿Es justo decir que adoptas un acercamiento ambiguo cuando estas escribiendo canciones sobre algo emocional que está pasando en la vida real?

Es cierto. Incluso si estoy componiendo algo muy específico, lo disfrazo. Ese es mi estilo y la manera en la que me he desarrollado como compositor. Si quiero hablar sobre la soledad, será Eleanor Rigby la que lleve la jarra. Con 'Little Willow' estaba muy afectado por la muerte de Maureen Starkey y recuerdo meterme en un cuarto y plasmar esos sentimientos en una canción. La fragilidad de la vida está en esa canción. Pero no se llamaba Maureen, no sé si me entiendes, se llamaba 'Little Willow'. Siempre prefiero crear una historia o un cuento o poner un poquito de imaginación alrededor de algo. Entonces puedo expresar todas mis emociones, pero no de una forma tan cruda. Me hace sentirme más abierto a la gente si pienso que lo van a llamar 'Little Willow'. Todos tenemos un pequeño sauce, la gente se puede identificar con ello.

'Calico Skies' es otra canción de este disco con la que la gente se puede identificar. Me gusta eso, compongo con el público en mi cabeza, pero a veces sucede algo real que me hará reaccionar con una canción. Eso siempre es algo bueno. Hace que parezca un poco más real. Estás poniendo, de verdad, tu emoción en juego.

16. ¿Viene 'Calico Skies' de una inspiración similar a 'Blackbird'?

Quería componer algo acústico al estilo de 'Blackbird', algo simple que destacara por sí mismo y al que no tuvieras que añadirle baterías o arreglos y que si alguien dijera "tócanos una canción", pudiera hacerlo.

Estábamos en América y justo llegó un gran huracán -Bob, creo- y se nos fue la luz, todo lo que usábamos eran velas, todo lo que cocinábamos tenía que hacerse con un fuego de leña. Estábamos obligados a vivir de forma simple. Era muy primitivo. Así que estuvimos unos días así y, como no podía escuchar ningún disco, pasé mucho tiempo con mi guitarra acústica, componiendo pequeñas canciones y fragmentos y 'Calico Skies' fue una de ellas. Es una canción sencilla para tocar delante de gente cuando estás sentado ante la luz de las velas, sin luz tras un huracán. Es un pequeño recuerdo de un corte de electricidad primitivo.

17. ¿Cuáles son tus canciones favoritas en Flaming Pie?

'Souvenir' es una de las que más me gustan. Me hubiera gustado sacarla como single, pero sabía que nadie más en el mundo la hubiera elegido como tal.

Estaba de vacaciones en Jamaica una tarde muerta cuando compuse esto. Pensaba en Wilson Pickett. R&B real. Me gusta el aire que tiene, como de unas vacaciones en las que no haces nada. Cuando estaba grabando la demo sonó el teléfono a mitad de la grabación. Lo ignoré. Entonces comenzó a llover, ¡una gran lluvia tropical se inició en medio de la grabación! Me encantó la demo y casi la usé en el álbum, porque tenía una gran atmósfera y se podía escuchar lo que estaba pasando.

Trabajando con Jeff cogimos aquella demo y la cambiamos exactamente, frase por frase, poniendo grabaciones de mayor calidad y más altas sobre ella. No recreamos los rayos, pero nos aseguramos de que fuera igual de buena, y de que tuviera un regusto de la demo original.

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