Sin “Drogas” no hay Rock & Roll

El cantante presentó en RockFM Motel su último álbum y esta noche lo defiende en la Riviera

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Rodrigo Contreras entrevista a El Drogas

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Hace muchos años que es un tipo sano, que se cuida, pero sin su música sería imposible entender el desarrollo del rock en castellano. Él es Enrique Villareal “El Drogas” y anoche visitó las habitaciones del Rock FM Motel con Rodrigo Contreras. En su charla con nuestro compañero, El Drogas compartió varios detalles de su nuevo álbum, 'Solo quiero brujas en esta noche sin compañía', así como de su próxima gira, que comienza esta noche con un concierto de, por lo menos, tres horas de duración en La Riviera de Madrid. Por si no lo sabes aún, la apertura de puertas será a las 19:00 mientras que el concierto comenzará a las 20:00. 

Sabemos que, en esta primera parte de la gira, resumirá en directo los tres primeros álbumes de esta obra, mientras que, en la segunda, afrontará los otros dos. Toda una obra experimental y brillante que, ahora se verá traducida dentro del desafío del directo. ¡Un show digno de ver! 

El nuevo disco de El Drogas, como te hemos contado, está compuesto de cinco partes o “Timbres”, que son las siguientes y son descritas así por el músico:

1-. Timbre acústico: Sale la luz. Fue el primero de los cinco discos, prendió la mecha del fuego discográfico. A Enrique, por el momento vital que atravesaba, le visitan las letras más luminosas de su carrera como la de Tienes dos manos - “somos los bastardos que dejaron de llorar”-, o Al salir la luz – “la vida se presenta como un reto que quema”-. Reclaman una armadura más acústica y el artista obra en consecuencia. No falta el punto de oscuridad, como en Sin Lámpara -sobre el suicidio- de aire fronterizo: “es la última escala que rodea al ciprés, sirve de vela para que llegue el ciempiés”.

2-. Timbre Oxidado (Europa): Pinturas de guerra. Hardcore, melodías incómodas que ilustran letras afiladas. Besos de asco en el espejo de una Europa oxidada y racista con pena de muerte en el mar Mediterráneo. Muchas de las composiciones tratan el drama de los refugiados, la responsabilidad colectiva o la inmigración como en Aquí no tienen nombre sobre la tragedia del Tarajal. Agua en el desierto en temas como Se termina ya: “se están quemando todas las semillas que no supimos sembrar”, o en Hoy me esperan las sonrisas: “todos los colores que bailan la vida”.

3-. Timbre Canalla y De Bullanga: El arrabal que tiembla. Pequeños cuentos cortos rhythm and blues con tono de boludo enamorado de suburbio y boquetero del viento, que no le tiene miedo a una vida que se escapa gota a gota: “Soy una canción que explotó en tus ojos” -Con ridículo sombrero-. Atención a los cambios de registro, expresiones tabernarias y juegos de palabras tan ágiles como el tango. “Hicimos vena al último policía” -Hacha y Tiza-. Destaca especialmente su voz, capaz de abrir sin las manos la puerta de los callejones más oscuros.

4-. Timbre Fundido: Circo sin hogar. Cada composición del disco, vestida de manera industrial, retrata a un personaje de un circo inspirado en el cuento “Fénix” de Julio Ramón Ribeyro, del payaso a la contorsionista. El artista se luce especialmente como voz narrativa entre secuencias y programaciones que convierten los relatos en cine.

5-. Timbre Equivocado: Deja que me agite en la frontera. No existe unidad sonora en esta colección de canciones, de la desnudez a la distorsión o a una guitarra que colorea todo, aunque sí temática: el amor. “Quiero seguir siendo el nudillo que llama suave a tu puerta, ser esa pausa profunda, ser tu letra más pequeña” - Perderte es la diferencia -. No es una equivocación cualquiera, es el gran acierto de unas estrofas que pudieron ser libro y son cancionero, el cierre perfecto de este trabajo quíntuple. “No des propina al que nos roba cuentos” -Una calabaza-. 

RockFM