Crónica de Muse en Madrid: Cuando la realidad supera a la simulación

La banda de Matt Bellamy volvió a maravillar a propios y extraños una vez más

 

  • Samantha López

Tiempo de lectura: 3’

A estas alturas ya no resulta raro afirmar que Muse se ha convertido en una banda de culto contemporánea. Pese a que su último trabajo, 'Simulation Theory', no ha terminado de convencer a todos sus seguidores, una ingente cantidad de almas se apresuraron en abarrotar el Wanda Metropolitano para darle una cálida bienvenida al conjunto inglés. El calentamiento previo de Mini Mansions y Nic Cester fue bien recibido, especialmente en el momento de la interpretación del "Are You Gonna Be My Girl" de Jet, los clásicos no fallan.

La entrada de Muse se preparó a fuego lento, con varios tracks instrumentales de sintetizador coreados por el gentío. Una leve reminiscencia de luz aún coqueteaba con el óvalo del estadio cuando el conjunto se dispuso a salir ante la muchedumbre. Los graves resonaban y la excitación no podía ser mayor.

"You've entered the simulation" reza la gran pantalla. Y... ¡bum! Varios bailarines ataviados con luces led en sus chalecos entran en escena mientras los miembros de la banda van apareciendo poco a poco. Si la noche ya prometía, Muse sube la apuesta un poquitín más. Matt Bellamy entra en escena y comienza a tocar. El público corea con un entusiasmo increíble mientras el show tanto musical como audiovisual va seduciendo a cada uno de los presentes.

El Wanda Metropolitano siempre ha sido objeto de quejas en cuanto al sonido en los grandes conciertos pero, en esta ocasión, la logística estuvo tan bien montada que, incluso desde los lugares menos favorables del recinto, el sonido se podía percibir, como mínimo, decentemente. Toda una delicia para los oídos y para los ojos, sobre todo al ver como Bellamy correteaba de un lado al otro del escenario durante las partes en las que no cantaba.

La gran pantalla del escenario dividía los planos entre enfoques de la banda, el público e imponentes efectos que iban al ritmo de la música. Esto, combinado con la imagen del cantante en el extremo de la rampa, rodeado de un mar de fans, resultó una vista tan bella como imponente.

No fue hasta poco antes de "Break It To Me" cuando Bellamy comenzó a hablarnos, todo lo anterior fue tralla, puro rock and roll sin descanso ninguno. Su estado vocal, por cierto, es más que envidiable, no se permitió fallar ni una nota. Y entonces llegó "Uprising" para la locura y felicidad del público, que no dejó de cantar durante todo el tema. No es para menos, ¡menuda interpretación! Tampoco faltaron los juegos de palmas de Matt con los presentes.

Si algo demostró Muse durante el concierto, es que sus shows están medidos al milímetro, cada pequeño detalle está meticulosamente calculado para que todo suene y salga bien. Los bailarines no dejaron de seguir sus espectaculares coreografías casi en ningún momento de la actuación. Si no son luces, son una especie de extintores con forma de lanzallamas o cualquier otra divertida parafernalia. Es posible que solo grupos como Metallica puedan llegar a igualar el tipo de show que la banda ofrece.

Tras "Propaganda" y "Plug In Baby" vino un espectacular "Pray" acompañado de tambores de ingente tamaño, a más de uno se nos pusieron los pelos de punta. Poco más se puede decir de la locura visual que son esta clase de conciertos, el rock ha evolucionado, ahora va mucho más allá y la música es acompañada de elementos externos que, lejos de hacerla pasar a un plano secundario, la engrandecen, llevándola a un nivel superiror.

El periodo entre "Super Massive Black Hole" e "Hysteria" es casi indefinible con palabras. El ambiente que se respiraba, el sonido, que no hacía más que mejorar, un brutal Bellamy acompañado por su banda al 100% de su capacidad... No se puede pedir más. Me atrevería a decir que casi todos los asistentes tienen que estar contentos de haber adquirido su entrada, porque lo cierto es que lo vale.

El setlist de Muse fue el siguiente:

•    Algorithm

•    Pressure

•    Psycho

•    Break It To Me

•    Uprising

•    Propaganda

•    Plug In Baby

•    Pray (High Valyrian)

•    The Dark Side

•    Supermassive Black Hole

•    Tought Contagion

•    Interlude

•    Hysteria

•    The 2nd Law: Unsustainable

•    Dig Down

•    Madness

•    Mercy

•    Time Is Running Out

•    Houston Jam

•    Take a Bow

•    Prelude

•    Starlight

•    Algorithm (repetición)

•    Stockholm Syndrome / Assassin / Reapers / The Handler / New Born

•    Knights of Cydoni

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