Los teclistas que marcaron época (I)

Alberto Mazcuñán te trae la primera entrega de esta serie dedicada a los teclistas que marcaron un antes y un después
Photo of Keith EMERSON and EMERSON LAKE & PALMER
DENMARK - JUNE 08: Photo of Keith EMERSON and EMERSON LAKE & PALMER; Keith Emerson at Falkoner Centre (Photo by Jorgen Angel/Redferns)
  • Jorgen Angel
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Locutor RockFM

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Dicen que son los más introvertidos, por no llamarles los "raritos" del escenario, a veces se nos olvida quiénes fueron Jerry Lee Lewis o Little Richard, auténticas fieras del escenario. Poco después, a finales de los sesenta, algunos pianistas se convirtieron en auténticos magos del sonido, buscando y creando el timbre perfecto para cada momento. Aquí es donde nacen los pioneros de las teclas entre los que destacan algunos de los genios que hoy te traigo:

  • KEITH EMERSON

Es imposible no comenzar por Keith Emerson, uno de los músicos más influyentes del teclado y un emblema personificado del rock progresivo. Este enamorado de Beethoven supo combinar el rock como nadie con otros estilos como la música clásica y el jazz cuando solo tenía 20 años, cuando formó The Nice.

Hizo del órgano Hammond su instrumento predilecto en esta primera etapa siendo uno de los más explosivos en el escenario (imagina a un Jimi Hendrix moviéndose con un aparato de decenas de kilos). Después fue el pionero por excelencia de los primeros sintetizadores modulares "Moog", que fue dominando y modificando e incluso creando sus propios efectos para acoplarlos en su repertorio.

En 1970, formó Emerson, Lake & Palmer con el bajista y vocalista Greg Lake y el baterista Carl Palmer con el que alcanzaron la fama al instante tras su debut en la Isla de Wight ese mismo año, subiendo al olimpo del progresivo y del que nunca se han bajado, siendo una de las bandas referentes del estilo.

Adyacentemente, creó composiciones orquestales para piano/teclado y orquesta inspiradas en grandes obras de la música clásica y además fue compositor de bandas sonoras para películas en los ochenta. Un genio grande entre los grandes.

  • JON LORD

Lo que Keith Emerson era a Beethoven, Jon Lord lo era para Bach. Comenzó a tocar el piano con 6 años iba para abogado pero su camino fue totalmente diferente cuando se mudó a Londres antes de cumplir los veinte. Formó parte de los Artwoods, liderados por Art Wood, hermano del por aquél entonces futuro "stone" Ronnie Wood,  lanzando unos cuantos singles y un LP.

Pero Jon fue creciendo aún más como músico de sesión gracias a sus grabaciones con Elton John, John Mayall, David Bowie, Jeff Beck o los Kinks hasta que, a finales de los sesenta conoció a Ritchie Blackmore con el que creó una de las mejores bandas de la historia: Deep Purple.

La guitarra de Blackmore y el hammond de Lord se compenetraban como uno solo, intercambiándose solos y progresiones con un sabor barroco de dos locos de la música clásica que encontraron en el rock y el proto-heavy el sitio idóneo para dar rienda suelta al dominio que tenían de sus instrumentos.

Lord nos ha dejado algunos de los riffs y solos de teclado más grandes y más recordados de la historia a través de su carrera, que han sido el santo grial de los teclistas que llegaron después. 

  • RICK WAKEMAN

Para cerrar esta primera entrega, no podía olvidarme del "mago con capa" Rick Wakeman otro de los grandes prodigios de las teclas.

Como todos sus coetáneos incluidos los dos mencionados en este artículo, creció estudiando piano clásico además de aprender a tocar el clarinete, pero no solo eso, Wakeman estudió órgano en su iglesia cuando era adolescente y esta experiencia ha sido una gran influencia en su forma de tocar, ​y en la manera de ordenar sus teclados para tocar

Ingresó en la Royal Academy de Londres para continuar sus estudios pero poco después se convirtió en uno de los grandes músicos de sesión. Más aún tras grabar  los teclados de "Space Oddity" y "Hunky Dory" de David Bowie y ser parte de la banda Folk Strawbs.

Pero su mayor desarrollo llegó de la mano de Yes cuando le llamaron para sustituir a Tony Kaye, que había sido despedido por oponerse a desarrollar la línea más vanguardista de sonido que buscaba la banda y que sí encontró con Wakeman y sus sintetizadores. La simbiosis entre él y el resto de la banda hizo que Yes se convirtiera en una de las bandas más grandes de la historia del rock, dejando trabajos para la posteridad en tan solo tres años.

Desde entonces, Wakeman ha grabado más de cien álbumes, pasando a la historia como un embajador de los instrumentos electrónicos,habiendo vivido toda una vida dedicada a la música y al teclado. 

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