El día que un mal viaje de LSD le brindó a Carlos Santana su gran oportunidad de brillar en un escenario

Recordamos la actuación del guitarrista en el Fillmore West, sustituyendo (de improviso) a Paul Butterfield
SANTANA FILLMORE
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Locutor RockFM

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Si bien es cierto que Carlos Santana es conocido como uno de los grandes guitarristas de la historia, su comienzo con la música fue a través del violín. El gusto por el instrumento le vino por su padre, quien era profesional; aunque también es cierto que a la edad de ocho años empezó a tocar la guitarra.

En sus comienzos, allá por 1966, Santana se vio muy influenciado tanto por el sonido de 'San Francisco Bay Area' como, especialmente, por los artistas que actuaban en el emblemático Fillmore West. Santana era un asiduo a aquel teatro, donde siempre se situaba en primera fila para disfrutar de artistas como Paul Butterfield Blues Band, una de sus favoritas. Precisamente fue a través de Butterfield que Carlos Santana cumplió uno de sus sueños.

Según cuenta la historia (vía el libro 'Carlos Santana: Back on top'), el guitarrista acudió al Fillmore West como en tantas otras ocasiones. La única diferencia es que no sabía que dejaría su puesto como espectador, para subirse al escenario. Resulta que el promotor Bill Graham ofrecía unas matinales cada domingo en el Fillmore, y en una de esas veladas actuaban Paul Butterfield Blues Band y Charles Lloyd. Según cuenta la historia, Paul Butterfield se presentó intoxicado de LSD. En esta situación Graham supo que se había quedado sin su artista principal, y dedició montar una actuación improvisada con algunos de los músicos del propio Butterfield y algunos de Jefferson Airplane, que andaban entre el público. Ante este imprevisto, el mánager de Carlos Santana vio su oportunidad, se acercó al promotor y le sugirió que había un joven guitarrista mejicano entre el público que adoraba el blues y a B.B. King. Al parecer Graham le sugirió al mánager que le preguntara a Paul Butterfield, quien le echó un vistazo a Santana y dio su visto bueno.

Carlos Santana se subió al escenario, empezó a tocar y dejó una grata impresión tanto en el público como en el resto de músicos. Tanto es así, que Paul Butterfield quedó muy satisfecho y acabaría entablando una buena relación con el guitarrista. De hecho, Santana terminó por nombrar a su banda en honor a Butterfield: Santana Blues Band. Tres años después, en 1969, Santana pasó a la historia por su actuación en el festival de Woodstock.




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