MTV Unplugged in New York (Nirvana): Cuando todo apunta al desastre pero acabas triunfando

Ni banda, ni cadena de televisión tenían fe en que aquello fuera a acabar bien, pero todos estaban equivocados
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RockFM

Locutor RockFM

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Plantarte en un escenario para tocar "suave" cuando estás acostumrbado a sonar como un trueno, no debe ser cosa fácil. Detrás de la distorsión de las gutiarras o de una batería poderosa se pueden maquillar ciertos errores, la falta de técnica o, simplemente, un mal día. Y con el 'MTV Unplugged In New York', Nirvana se enfrentaron a un habitat que no les era natural (al menos en principio). Pero la cosa terminó convirtiéndose en uno de los discos más emblemáticos de la formación, y eso que nadie apostaba por ello.

El propio Dave Grohl compartió años después que él mismo pensaba que todo aquello iba a salir muy mal. La banda apenas había ensayado, y lo poco que practicaron el repertorio había terminado en desastre. Incluso en la propia MTV sentían que aquello estaba abocado al fracaso. En este sentido quizás no era tan relevante la capacidad de la propia banda para defender un acústico, sino el repertorio escogido. Hay que recordar que para el día de la grabación (18 de noviembre de 1993) Nirvana se encontraban en la cima de su carrera, habiendo publicado ya triunfado con el disco 'Nevermind' y recibido buena acogida con 'In Utero'. Esto hacía que la cadena de televisión sintiera que había pocos "hits" en el repertorio que había seleccionado el grupo (de las catorse canciones, seis eran versiones de otros artistas). Vamos, que pintaba bien.

Y aunque el concierto no fue del todo acústico (si entendemos por ello la ausencia total de efectos y demás), lo cierto es que en una propuesta así te "juegas" demostrar de qué pasta estás hecho como músico. Y a pesar de que nadie pensaba en el cocnierto llegara a buen puerto, Dave Grohl recuerda que en cuanto empezaron a tocar las primeras notas, todo encajó perfectamente (vía ranker.com): "Todo el mundio pensaba que iba a ser terrible. Incluso la gente de la MTV lo pensaba. Entonces nos sentamos, la cámaras empezaron a grabar y algo hizo click".

El disco terminó por salir publicado en 1994, siete meses después de que Kurt Cobain hubiera fallecido, y ha sideo certificado por la Riaa como 8x disco de platino (8 millones de copias vendidas, y sumando).

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