Una tregua entre Gillan y Blackmore dio lugar a nuevo disco de estudio y una gira épica (Deep Purple)

El dinero no fue una motivación, pues a la banda les habían tentado en varias ocasiones; más bien fue una cuestión de música y sensaciones en el local
BLACKMORE
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Locutor RockFM

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Nueve años después de su último disco juntos, Ian Gillan y Ritchie Blackmore volvieron a juntarse bajo el paraguas de Deep Purple. A ellos se sumó el bajista Roger Glover, con lo que la clásica alineación de la banda británica estaba completa. El resultado de todo aquello fue el disco 'Perfect Strangers'.

Antes de que Gillan volviera a la banda, David Coverdale asumió el rol de frontman durante tres discos de estudio. Junto a él se encontraba el bajista Glenn Hughes, quien también apoyaba a Coverdale en las voces. Ambos entraron y salieron de la banda a la vez. Entre tanto, el guitarrista Ritchie Blackmore había fundado Rainbow (proyecto que retomaría más adelante), y el cantante Ian Gillan se vio envuelto en una fugaz carrera en solitario, con disco de Black Sabbath incluido (del cual se arrepiente).

Antes de que llegara el momento del 'Perfect Strangers', a Deep Purple les habían tanteado en diferentes ocasiones para reunir a la formación más emblemática (conocida como Mark II), pero se habían muestrado reacios a hacerlo solo por dinero. De modo que cuando llegó el momento (lo cual implicaba una tregua entre Ian Gillan y Ritchie Blackmore), la banda volvió al estudio.

El resultado de todo aquello fue un gira tan exitosa por Estados Unidos, que incluos hubo que ampliar fechas. El disco en sí mismo no brilló como otros trabajos (ya históricos) del grupo, pero dejó buenas sensaciones. De hecho, el bajista Roger Glover lo resumió así (vía ultimate classic rock): "Es como si sacas del armario un par de botas viejas y una chaqueta antigua, y cuando te la pruebas te das cuenta de que te siguen quedando genial (...) Se sintió muy natural. Básicamente somos una banda de tocar y tocar; de modo que tuvimos una reunión y acordamos que lo más importante era ver si nuestra química y la música aún seguían ahí. Porque esa era la única razón para volver a juntarnos (...) Recuerdo perfectamente que cuando empezamos a improvisar un poco, enseguida teníamos todos las mismas caras de satisfacción. Fue genial".

También es verdad que aquella alegría duró poco: un disco más, y el cantante Ian Gillan volvió a abandonar el grupo, dejando su puesto a Joe Lynn Turner (Slaves and Masters). Cierto que fue fugaz, porque un disco después Gillan volvió (The Battle Rages, 1995); y fue Blackmore quien se marchó después.




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