El día que Metallica enseñó su corazón y Queen hizo temblar al mundo
El 20 de abril de 1992 el rock vivió una jornada histórica con el lanzamiento de "Nothing Else Matters" y el legendario tributo a Freddie Mercury en Wembley
Madrid - Publicado el
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Hay fechas que quedan marcadas a fuego en el calendario del rock. Una de ellas es el 20 de abril de 1992, una jornada que, tal y como han recordado en el programa 'El Pirata y su banda' de RockFM, fue testigo de dos acontecimientos legendarios: el lanzamiento de una de las baladas más icónicas de Metallica y el inolvidable concierto homenaje a Freddie Mercury en Wembley.
La balada que Hetfield no quería enseñar
Ese día salía a la luz "Nothing Else Matters", el sencillo del aclamado 'Black Album' de Metallica. Como bien ha desvelado El Pirata, su compositor, James Hetfield, no las tenía todas consigo. El frontman, en una banda que por aquel entonces presumía de ser la más dura del planeta, sentía que "escribir canciones de amor era un signo de debilidad", un pensamiento que casi deja esta joya en un cajón.
Escribir canciones de amor era un signo de debilidad"
La 'culpa' de que Hetfield se pusiera tierno la tuvo una chica llamada Christian Martínez, quien, según ha contado El Pirata, desató la nostalgia del cantante al estar lejos de casa. Pero el dato más curioso de la canción es que el solo de guitarra no lo grabó Kirk Hammett, el especialista oficial de la banda, sino que fue el propio James Hetfield quien se encargó de ello, dejando una pieza para la historia.
Wembley se rinde a su rey
Por si fuera poco, el mismo 20 de abril de 1992, el estadio de Wembley en Londres acogía el histórico concierto homenaje a Freddie Mercury. Las cifras hablan por sí solas: 72.000 personas abarrotaron el recinto, 500 millones lo siguieron por televisión y se recaudaron 20 millones de libras para la lucha contra el SIDA, además de para honrar la memoria del icónico vocalista de Queen.
El evento se dividió en dos partes memorables. La primera contó con bandas en plena ebullición como Guns N' Roses o los propios Metallica. La segunda fue una auténtica locura con los miembros de Queen como anfitriones de un desfile de estrellas del rock que dejó a todos boquiabiertos. Como recordaba El Pirata a Sayago, la emoción era máxima: "tú te ponías delante de la tele y decían, ¿y ahora qué va a pasar?".
Y lo que pasó fue pura magia. Ver a Robert Plant con Queen, a Slash y Roger Daltrey junto a Tony Iommi fue, en palabras de El Pirata, "impresionante". Fue una de esas tardes que se quedan grabadas para siempre en la memoria colectiva de los fans del rock. "Aquella tarde, en aquel fin de semana, todos nos comimos la tele viendo el concierto homenaje a Freddie Mercury", sentenció el locutor.
Aquella tarde, en aquel fin de semana, todos nos comimos la tele viendo el concierto homenaje a Freddie Mercury"
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.