Fiebre, una farmacia de guardia, un coche y un pirata cojo

La historia de cómo se compuso la canción de Joaquín Sabina

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El Pirata y su Banda_Resumen_28/10/2021

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  • Lucía Campo

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Joaquín Sabina no es un hombre de medios, me refiero, no se prodiga por la prensa ni concede muchas entrevistas. Es más, desde hace ya muchos años, sus apariciones se pueden contar con los dedos de las manos. Disfruta de su vida, su privacidad y la tranquilidad en la que vive ahora. Los años y los sustos te hacen replantearte siempre tu estilo de vida y poner por delante lo que es más importante. Eso sí... ¿Has estado en algún concierto de Sabina? Ahí sí, ahí sí que habla, cuenta chascarrillos y no se corta. Sabe que los que le escuchan son de su bando. Te pongo aquí una recopilación de algunas de esas charlas, en este caso, las muchas que han mantenido en el escenario con Joan Manuel Serrat.




Junto a Joaquín Sabina lleva toda la vida Pancho Varona, su mano derecha, casi 40 años siendo aliados encima de un escenario y también fuera de él. Gracias a Pancho, que es algo más hablador fuera de los escenarios y tiene presencia en redes sociales, hemos podido acceder a las entrañas de algunos momentos que ambos amigos han pasado juntos y conocer cómo por ejemplo han compuesto algunas canciones como, en el caso que te voy a contar hoy, “La del pirata cojo”. Justamente ha sido nuestro Pirata particular, Juan Pablo Ordúñez, el que ha contado en antena esta mañana cómo se armó uno de los temas con la letra más divertida (y mira que las hay) dentro de la música de Joaquín Sabina.

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No hace mucho tiempo, Pancho Varona, productor, compositor junto a Sabina de muchos de sus temas más populares y acompañante en el escenario en todas sus giras, contó en el Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo cómo se creó la canción 'La del pirata cojo', incluida en el disco 'Física y química' de Joaquín Sabina y nuestro Pirata se ha hecho eco hoy eco de cómo pasó. También puedes escuchar cómo fue en Lo que nadie sabe, serie del canal que tiene Pancho Varona en YouTube.

La historia de esta canción empieza en un piso de la calle San Bruno (esquina con calle Toledo), cerca de la Plaza Mayor, a dos pasos de Tirso de Molina, en el corazón de Madrid. Era el piso de Pancho. Allí iba a menudo Sabina para, entre los dos, trabajar en canciones nuevas. Joaquín ponía la letra, Varona la melodía. Pero, la noche del “Pirata cojo” lo que tuvieron que encontrar, más allá de letra y melodía fue... ¡Una farmacia de guardia!

“Un día, a Joaquín le dio por hacer una lista de profesiones y ciudades que a él le parecían excitantes. Enseguida me dijo: 'Panchito, Panchito, dale a la guitarra y haz una música con esto'”. Fue entonces cuando en una caja de ritmos Roland TR-626, Pancho comenzó a inventarse un riff para encajar las ciudades y los oficios que iba escribiendo Joaquín con un bolígrafo sobre el papel:

“Al Capone en Chicago, legionario en Melilla, pintor en Montparnasse,

mercader en Damasco, costalero en Sevilla, negro en Nueva Orleans.”

Tal y como cuenta Pancho, la armonía funcionaba, pero después de un rato empezaba a ser monótona. Por ello, pensó en hacer un cambio, dándole tensión a la canción subiendo un tono y medio:

“Tahúr en Montecarlo, cigarrillo en tu boca, Taxista en Nueva York

el más chulo del barrio, tiro porque me toca, suspenso en religión.”

Y así siguió aumentando en cada estrofa la tensión subiendo un tono más. “Joaquín y yo ya estábamos muy calientes en esta parte de la historia. Teníamos una estrofa prácticamente hecha y un estribillo prácticamente inventado. Estábamos en la segunda parte, escribiendo más profesiones y más ciudades...” Fue en ese momento, en el momento creativo más álgido cuando sonó el teléfono fijo de casa de Pancho. Era Isabel, la madre de Carmela, hija de Joaquín. La niña, de tan solo un año, tenía mucha fiebre y había que bajársela, era urgente que ambos fueran a buscar una farmacia de guardia. ¿Fueron? ¡Claro que fueron! ¿Los dos? A ver... físicamente sí fueron los dos, mentalmente fue solo Pancho Varona. Sabina iba en el coche pero seguía con la libreta en la mano escribiendo la letra de “La del pirata cojo”, escribiendo oficios y ciudades sin parar. ¿Encontraron la farmacia? Sí. Compraron la medicación, fueron a la casa donde estaban Isabel y Carmela y regresaron a la calle San Bruno para termina el tema. Ahora “La del pirata cojo” es un tema que no falta nunca en los conciertos de Sabina ni, por supuesto, en Rock FM.







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