Mick Jagger se arrodilla pocas veces ante alguien, en Madrid lo hizo y no fue ante un miembro real

¿A quién admira tanto Jagger como para caer arrodillado?

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El Pirata y su Banda_Resumen_15/04/2021

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  • Lucía Campo

Tiempo de lectura: 3’

En El Pirata y su Banda, desde las 6 hasta las 10 de la mañana, nuestro objetivo es siempre entretenerte. Lo hacemos intentado ponerte de buen humor y reírnos lo máximo posible gracias al humor de Sayago, a los chistes del "Tiene Guasap" que nos mandáis en formato audio al Whatsapp del programa (647 33 99 66, te dejo aquí el número por si estás leyendo esto y dices: “Anda, ¡voy a mandar yo un chiste!”) y también por supuesto con Álex Clavero, el FrancotiraRock. Pero además también te ponemos la mejor música Rock para darle caña a la dura salida de la cama y al trayecto al trabajo. El Pirata es el encargado de hacerlo pintando esas canciones con las historias que tienen detrás. También intentamos mantenerte informado a lo largo de toda la mañana, cada media hora, con los boletines que te cuento. Y el summum llega cuando de repente, todo eso se une y al Pirata se le viene un recuerdo a la cabeza a raíz de una noticia que he dado.

Esta mañana he contado que hoy reabre, tras tres años cerrado por obras, el hotel Ritz de Madrid. Este mítico establecimiento de 1910 vuelve con el nuevo nombre de Mandarín Oriental Ritz. Un hotel que tiene mucha historia detrás, pero no es el único hotel de “alto standing” que tiene mil anécdotas escondidas entre sus paredes. Al hablar del Ritz, El Pirata ha recordado una anécdota de lo más increíble, ocurrida no en el Ritz, pero sí en otro de los grandes y lujosos hoteles de la capital: el Palace.

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Ambos hoteles, tanto el Ritz como el Palace se encuentran el uno muy cerca del otro. Durante el régimen franquista, se decía que el Palace era más moderno que el Ritz; acogió a gente más bohemia. El Ritz era más un hotel para la nobleza y el Palace era el hotel de los artistas, los bohemios, los intelectuales, de la gente que se salía un poco del canon convencional en la época. Es más, el Palace fue el primer hotel de España con teléfono y cuarto de baño en cada una de sus 800 habitaciones. El pintor Salvador Dalí, siempre que pasaba por Madrid, se hospedaba allí junto a su esposa Gala, como también lo hizo, a partir de los años 60, el escritor argentino Jorge Luis Borges y atención, que aquí viene la anécdota que ha contado El Pirata. Esa bombillita que se le enciende (de vez en cuando, ji, ji, ji) y gracias a ello nos deleita con magníficas anécdotas.

La viuda de Borges, María Kodama, contó en una entrevista hace unos años a la CNN el día en el que el cantante de los Rolling Stones, Mick Jagger, se puso de rodillas ante Jorge Luis Borges. Ocurrió en el hall del hotel Palace de Madrid. Sucedió en los años 80.

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Mientras Borges y su mujer estaban esperando a que les pasaran a cenar, apareció Jagger en el hall del hotel. Al ver al escritor argentino, según cuenta María Kodama, Mick Jagger se arrodilló ante él y le dijo: “Maestro, qué maravilla, yo lo admiro, he leído toda su obra”. Borges, que ya para ese entonces estaba prácticamente ciego, le preguntó que quién era. Cuando supo que el que le hablaba era el vocalista de los Rolling Stones también se quedó alucinado y le dijo: “Sí, sé quién es, uno de los Rolling Stones”. Y así, según María, ocurrió uno de los encuentros más míticos entre emblemas del panorama cultural de aquella época.

La admiración de Jagger por Borges quedó patente en “Performance” película estrenada en 1970, que dirigieron Nick Roeg y Donald Cammell. El personaje al que interpreta Mick Jagger, Turner, se muestra influenciado por la obra del escritor nacido en Argentina. Aquí puedes ver esa actuación del cantante de los Rolling:

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