Marta Vázquez te trae 5 discos que se grabaron en casa

Nunca un encierro fue tan productivo (y rentable).
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1. 'Exile On Main St.', The Rolling Stones. 1972

Como en casa en ninguna parte. Seguramente eso fue lo que pensaron, por ejemplo, The Rolling Stones cuando grabaron 'Exile on Main St.', su décimo trabajo en el Reino Unido y el duodécimo en Estados Unidos.

Es cierto que ese no era el plan inicial. Para no pagar más de un 80% en impuestos, decidieron "evadirse" en la costa Azul francesa y dejar su país. Los exiliados en la calle principal fueron: Mick Jagger, Keith Richards, Mick Taylor, Bill Wyman y Charlie Watts. Esa era la formación stoniana de entonces. 

El sótano del casoplón que se agenció Keith Richards era perfecto si se acondicionaba. Y así fue. 

Entre los músicos y sus chicas, los técnicos e ingenieros de sonido, personal, camellos y visitas, había más de setenta personas confinadas en la mansión Nellcôte.

Fueron casi 5 intensos meses de grabaciones.Comenzaron a mediados de julio de 1971 y el caos reinaba por doquier. Recordemos que por entonces la mejor amiga de Keith se llamaba heroína. Eso sin olvidar los problemas que tuvieron con la luz. Y no fue por falta de dinero, sino porque no llegaba el cableado. ¿Cómo solucionaron los Stones este pequeño problemilla? Hicieron un "Breaking the law" en toda regla. Desviaron los cables de las vías del tren que estaban cerca hacia su estudio móvil. 

Ese no fue el único percance que tuvieron. Hubo hasta un incendio. Al chef se le olvidó cerrar el gas y ¡bum! Afortunadamente la única que no pudo contarlo fue la cocina. 

Tenían tantos invitados (John LennonGram Parsons, etc.) que hasta se les coló un ladrón de guitarras de Richards. 

Que estuvieran todos en las sesiones era como una utopía. Cuando no faltaba uno, faltaba el otro. Por lo general empezaban a las ocho de la tarde y finalizaban de madrugada. 

Pero después de esa especie de campamento de verano extra largo, vio la luz esta maravilla hecha desde la casa de Keith Richards: 


2. 'From Elvis Presley Boulevard, Memphis, Tennessee', Elvis Presley. 1976

Solo le faltó al Rey incluir el número de su casa, Graceland, en el título de su vigesimocuarto álbum de estudio. 

Si uno se fija solamente en la portada, donde pone "Recorded Live", parece que se trata de un disco en directo. Sí que fue en ese formato, pero sin público. Me explico: se grabó en directo, sí, pero desde su propia casa, la segunda más visitada de Estados Unidos, por cierto. 

Elvis Presley compró Graceland cuando tenía tan solo 22 años y fue allí donde se encontró su cuerpo sin vida. Tenía 42. Era 1977.

Un año antes, en 1976, Elvis no estaba para muchos trotes. No le apetecía salir de su hogar, así que trasladaron el estudio de grabación a una de sus estancias favoritas: la "jungle room".

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Con esas sesiones tuvieron temas para varios trabajos. Este, 'From Elvis Presley Boulevard, Memphis, Tennessee' y también para el último álbum de estudio con Presley en este mundo, 'Moody Blue'.

A título póstumo, hay un trabajo que recoge estas atípicas sesiones, 'Way Down in the Jungle Room':

Pero volvamos a ese hogareño disco de estudio del que te hablaba, 'From Elvis Presley Boulevard, Memphis, Tennessee'. Son un total de 10 canciones, a cual más especial: "Hurt", "Never Again", "Blue Eyes Crying in the Rain", "Danny Boy", "The Last Farewell", "For The Heart, "Bitter They Are, Harder They Fall", "Solitaire", "Love Coming Down" y "I'll Never Fall in Love Again". Todas muy acordes a su estado de ánimo de esos días. No aptas para pesimistas

En conclusión, estar en casa es sinónimo de sentirse relajado. Y eso se nota a raudales en este disco firmado por Elvis Presley. Quien dude de la capacidad vocal que tuvo "The King" en sus últimos días, que vaya comiéndose sus palabras... 


3. 'Blood Sugar Sex Magik', Red Hot Chili Peppers. 1991

Eran tiempos difíciles para Red Hot Chili Peppers. Hillel Slovak, guitarrista de la banda, había muerto por sobredosis de heroína. Jack Irons, batería, decidió abandonar el barco. ¿Resultado? Anthony Kiedis y Flea se quedaron solos. Comenzó la incesante búsqueda de un nuevo guitarrista y baterista y al final lo consiguieron. Fueron John Frusciante, fan del grupo, y Chad Smith quienes ocuparon sus respectivos puestos. 

La banda estaba lista. Solo faltaba dar con el productor idóneo. Encontraron a su hombre perfecto en Rick Rubin. No solo ejerció de productor, sino de confesor y también de músico (tuvo mucho que ver en los arreglos de batería, las melodías de guitarra y, por si fuera poco, las letras).

Ante todo querían saber lo creativos que podían llegar a ser. Y lo demostraron en este disco, su quinto trabajo de estudio.

Mucho que ver tuvo el lugar que eligieron para recluirse: The Mansion (Los Ángeles, California).

Algunos aseguran que allí vivió el mago Harry Houdini. Cuenta la leyenda que se trata de una mansión embrujada...

Los miembros del grupo acordaron hacer una cuarentena voluntaria. Pactaron no salir de la casa hasta que la grabación no terminara. El único que no firmó con sangre fue Chad Smith, quien iba y venía en moto porque, al parecer, le daba miedo. 

Las voces de Anthony Kiedis se grabaron en su propia habitación. Allí se acomodó todo el equipo de grabación. 

Fueron más de 30 días de aislamiento que, desde luego, dieron sus frutos. Y documentaron todo el proceso en una película a la que llamaron "Funky Monks"


4. 'Morning View', Incubus. 2001

Para dar la bienvenida al nuevo milenio y a la nueva década, Brandon Boyd y los suyos quisieron desmarcarse del resto de bandas entre las que erróneamente se le había encasillado a finales de los 90: el nu metal. 

Tras dos notables álbumes como 'Make Yourself' o 'S.C.I.E.N.C.E.' y sus respectivas giras, Incubus, extenuados, decide tomarse un respiro y pensar muy bien en su próximo movimiento. Decidieron seguir los pasos de las grandes bandas clásicas y recluirse en una casa para inspirarse. La elección no fue fácil y muchas fueron las candidatas, pero fue finalmente en Malibú donde encontraron su paraiso particular. Para ello, fueron a Malibú y decidieron montar un estudio en una mansión con unas vistas de infarto (las compartieron con el resto de los mortales en la portada del disco). Y se embarcaron en un proceso creativo sin precedentes en el que combinaban el trabajo y el ocio. 

El nombre del álbum, "Morning View", es el mismo que la calle donde se encontraba este paraje que resucitó al grupo. Además, tenía conexión directa con la playa y el aire que se respiraba era limpio e inspiraba tranquilidad. 

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Compieron un total de 30 canciones, pero solo 13 fueron las elegidas. Disfruta de las vistas:


5. 'Wasting Light', Foo Fighters. 2011

Para hacer su séptimo disco de estudio y recuperar el sonido de sus primeros trabajos, Foo Fighters hizo algo muy bestia: prescindir de las comodidades digitales y utilizar equipamiento 100% analógico

El lugar elegido para la grabación de un álbum tan complejo, fue el garaje de Dave Grohl en Encino, California. Se impregnaron tanto del buen ambiente garajero que su siguiente gira fue, sorpresa, por los garajes de varios de sus fans escogidos al azar. 

Se pasaron tres semanas ensayando las canciones para que las tomas salieran a la primera. Tirar de posproducción era hacer trampa. 

Y como hablar de Dave Grohl es hacerlo también de Nirvana, en este trabajo hay una colaboración muy especial. Krist Novoselic tocó el bajo y el acordeón en uno de los temas,"I Should Have Known". 

Marta Vázquez

RockFM