Potencia con control

La fusión de dos de las bandas claves de los 90’s acabó con un primer disco a la altura de lo esperado. Audioslave nos salvó a muchos
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Corría el año 2.000 cuando todo lo que había rodeado los cimientos musicales de la década de los 90’s se derrumbaba. Tres años antes, Chirs Cornell había decidido abandonar Soundgarden por diferencias irreconciliables con la banda, mientras que Zack de la Rocha hacía lo mismo con Rage Against The Machine. Sin bandas como Guns’n’Roses, Nirvana o Alice In Chains marcando el referente; con Metallica fuera de onda y Stone Temple Pilots dando sus últimos coletazos, era necesaria una banda que reuniera todas aquellas características.

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El pegamento que uniera a los miembros de RATM con Chris Cornell fue ese productor del que tanto hablamos en Discazo, Rick Rubin, que creyó en este proyecto más que los propios músicos. Eso sí, había que cambiar de nombre a la banda, Chris no quería ni rapear ni hacer temas políticos, por lo que primero fueron Civilian, pero ya teníamos banda con ese nombre, y después Audioslave, pero así se llamaba también otra banda en Liverpool. La solución, como en la mayoría de los casos, pagar 30.000$ y adquirir derechos conjuntos. Lo bueno es que, para evitar confusiones, los ingleses decidieron cambiar de nombre y llamar a la banda The Most Terrifyin Thing, lo que les sirvió para hacerse con el prestigioso galardón de portar uno de los peores nombres de la historia del rock.

Poco duró la alegría de los seguidores de Audioslave, ya que antes de tener el primer disco, anunciaron que se separaban. Eso de tener dos managers no parecía buena idea. Pero viendo el potencial del material que ya tenían, prefirieron despedir a sus representantes que quedarse sin ese trozo de un pastel tan dulce. Y así es como llegó su primer trabajo, este ‘Audioslave’ que hoy volverás a escuchar y que te recordará aquellos tiempos de gozo rockero, igual que a mi me retrae a 2003, a un Festimad pasado por agua y no demasiado afortunado en la elección de bandas.

La segunda jornada tenía a Audioslave como cabeza de cartel, todos nos preguntábamos si tocarían algo de sus antiguas bandas; claro, con un solo disco de una hora y siendo banda principal, sabes que vas a dejar a todo el mundo con ganas de más. Pues no, tocaron el disco enterito. No hubo improvisación, no hubo sorpresa, pero todo fue tan pulcro y tan espectacular que no lo podré olvidar jamás. A pesar de los problemas técnicos de sonido que afectaron a las partes más alejadas del escenario (yo estaba en las primeras filas y casi no se apreciaron), ver a Morello hacer esas locuras con su guitarra, al bajo siguiendo siempre la pista a la guitarra o a la voz, al batería bordarlo como si fuera una caja de ritmos y a Cornell entregado a la causa como si fuera su primer concierto, no tiene precio.

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Posiblemente la gente esperaba más de esta unión, era raro ver como el hip-hop metal que influenciaba a Morello, se mezclaba con el rock-grunge que desplegaba Soundgarden; más, tras el melancólico debut de Cornell en solitario que no tuvo demasiada repercusión. Sin embargo, fue él quien se llevó el gato al agua con la elaboración de unas melodías más propias del hard rock de los 70 sobre las bases que habían elevado a la fama a RATM. La elaboración es redonda, las bombas atómicas de los de Morello se mezclan con una voz que muestra una fuerza, para mí, más potente que con Soundgarden. Cuando escuches este trabajo, piensa que todos los sonidos están sacados de guitarras, baterías, bajos y voces, que no hay sintetizadores, aunque lo parezca; que no hay trampa.

Las letras: un poco al tuntún, pero todo cobra un poco más de sentido si escuchas el disco de principio a fin, ya que el mensaje que da forma al trabajo, relata muy bien la situación que pudo llevar a Chirs Cornell al suicidio.

EL DISCO:

1. “Cochise”. Despega el disco como si de un helicóptero se tratara sobre la base de un riff que Tom Morello ya había utilizado en un proyecto antiguo llamado Weatherman (la canción se llamaba Enola Gay, pero quedó tan solo en una demo), así se construye uno de los himnos de la banda. Aunque la canción se titule Cochise (antiguo indio apache que lideró una revuelta en 1861 contra los colonos que habían masacrado a su familia), no tiene nada que ver con él, sino más bien es un grito de Cornell a sí mismo pidiendo su salvación. El bajo es una auténtica apisonadora. Voz absolutamente desgarradora de Chris.

"I've been drinking life
While you've been nauseous
"

2. “Show Me How To Live”. No se corta Morello al reproducir un riff que encontramos en “Producer”, una de las canciones de Rage Against The Machine, aunque aquí tiene más peso y una variación notable del tempo. En cualquier caso, Chris ha querido volver a mostrar su poderío vocal y la mezcla de técnicas, no te pierdas el final de la canción con Cornell golpeándose la garganta para cambiar su registro vocal. Tengo mis dudas sobre el significado, no puedo dejar de pensar en la relación con el cristianismo, pero tampoco descarto que se trate de una versión libre de Frankenstein.

"Nail in my head
From my creator
You gave me life
Now show me how to live"

3. “Gasoline”. Huir de la depresión, algo que siempre había atormentado a Cornell. Fantástico como la batería contiene a la banda del desmadre de una canción que pide acelerarse continuamente.

"New day yawning
Another day of solitaire
House is honest
Clearly more than I can bear"

4. “What You Are”. No sé qué tiene que tanto me atrapa. Eso sí, aquí podemos ver a Tom rememorar los solos de RATM, locura. A pesar de que las letras de Chris han sido siempre muy abstractas, aquí parece que se acordaba de alguna ex novia chunga.

"When you asked for light
I set myself on fire
And if I go far away
I know you’ll find another slave"

5. “Like A Stone”. Una de las cosas que más me llama la atención es la simpleza bajo la que construyen el estribillo y lo enorme que se muestra. El puente sobre una guitarra acústica marca la diferencia de un tema que habla de la espera sin miedo al destino fatal.

"In your house, I long to be
Room by room, patiently
I’ll wait for you there
Like a stone

6. “Set It Off”. Intro alejada del resto del tema, punch en el riff y letra enigmática. Todo lo que se le puede pedir a una buena canción.

"Jesus at the backdoor
Everything is all right
All we need is some direction"

7. “Shadow On The Sun”. Genial melodía de voz de Chris que deja clara su maestría compositora. Una de mis canciones favoritas de la banda. Tanto el solo de guitarra, como la línea de bajo, me vuelven loco. Final inesperado y rompedor.

"Every drop of flame
Lights a candle in
Memory of the one
Who lives inside my skin"

8. “I Am The Highway”. La rareza del disco, tanto por el tempo, como por el sonido de las guitarras, más cercanas al rock más tranquilo de Red Hot Chilli Peppers que a RATM o Soundgarden; sin embargo, se ha convertido en santo y seña de Audioslave.

"I am not your rolling wheels
I am the highway"

9. “Exploder”. Cornell cambiando el registro de su voz para cantar una de las letras más estremecedoras de la banda. Todo en esta canción es irremplazable.

"If your're free you'll never see the walls
If your head is clear you'll never free fall
If you're right you'll never fear the wrong
If your head is high you'll never fear at all"

10. “Hypnotize”. Como un mantra te llevan el bajo y la guitarra a ese estado hipnótico que marca la batería con ritmo disco. Una sorpresa curiosa, con Morello llevando al extremo su habilidad para hacer scratch con la guitarra. Aunque Cornell no se moja en política, sí le mueven los temas sociales; aquí, como un Robin Hood callejero, da protagonismo a la codicia.

"But if you want to live
To see the morning
Give it up to your brother
Or you'll get a surprise"

11. “Bring Em Back Alive”. El derrotismo de Chris presente siempre en sus letras. Cuando tienes unos objetivos en la vida y no los cumples, no solo tú te apartas de la sociedad avergonzado, sino que la propia sociedad te aleja decepcionada. Musicalmente muy atractiva, te puede gustar más o menos el sonido que saca Tom a la guitarra, pero el solo es enorme.

"I am a virus,
I live in silence"

12. “Light My Way”. Un tema oscuro por mucha luz que quieran darle en el título. Si hubiera que quitar una canción del disco, para mi esta tendría todas las papeletas.

"And I'm willing
To listen to your answers
And I'm not afraid
To tell you I need you today"

13. “Getaway Car”. Cuando se ponen tiernos pasan estas cosas. Huir antes de ser maltratado. Una balada de peli romántica, pero en la que Cornell implanta su huella vocal y Morello su delicadeza, que también tiene de eso el amigo.

"Settle up and I'll help you find
Something to drive, before you drive me insane"

14. “The Last Remaining Light”. La muerte es tan inevitable como el final del disco. Y no podía ser de otra manera que con gritos desesperados.

"And if you don't believe
The sun will rise
Stand alone and greet
The coming night In the last remaining light"

RockFM