La "suerte" de ser tiroteado: Jake E. Lee confiesa el cúmulo de casualidades que le salvaron la vida tras recibir varios disparos
El propio Lee ha sido el encargado de confesar esos pequeños milagros que le salvaron la vida y que hicieron que las lesiones fuesen mucho menores de lo esperado
3B8WY05 December 3, 2014, New York, New York, USA: Heavy metal guitarist JAKE E LEE performs at Webster Hall. (Credit Image: © Billy Tompkins/ZUMA Press Wire)
Madrid - Publicado el
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Recibir varios disparos y poder contarlo es una gran fortuna. Ha pasado un año ya desde aquella terrorífica noche del 15 de octubre de 2024 en la que Jake E. Lee fue tiroteado mientras paseaba a su perro por una calle de Las Vegas. Los disparos podrían haber sido mortales o haber dejado al legendario guitarrista con lesiones muy graves. Sin embargo, aquella noche sucedieron un cúmulo de casualidades que hicieron de Lee uno de los hombres más afortunados del planeta.
El propio Lee ha sido el encargado de confesar esos pequeños milagros que le salvaron la vida y que hicieron que las lesiones fuesen mucho menores de lo esperado. Así lo explicaba en el pódcast 'Talk Is Jericho' con Chris Jericho vía Blabbermouth: “Recibir un disparo fue una desgracia, pero al final todo salió bien”.
“La bala que me alcanzó en el antebrazo lo atravesó de parte a parte, pero no tocó ninguna vena. Tampoco tocó el hueso. Solo atravesó el músculo (…) no lo desgarró ni nada por el estilo. Así que se curó bastante rápido. Eso fue una suerte. Porque la parte posterior de mi mano estuvo entumecida durante unas tres semanas, lo cual fue muy extraño. Pero se recuperó. La bala en la espalda (muy cerca) de la columna vertebral”, rememoraba el artista, siendo consciente de lo mucho que hubiera cambiado la película de haber recibido el impacto en la columna vertebral.
3B8WY10 December 3, 2014, New York, New York, USA: Heavy metal guitarist JAKE E LEE performs at Webster Hall. (Credit Image: © Billy Tompkins/ZUMA Press Wire)
En ese sentido Lee desveló una anécdota que vivió con cada persona que le atendió aquella noche: “Es curioso, porque cuando llegó la policía, me levantaron la camiseta y me preguntaron: '¿Puedes mover las piernas?'. Yo respondí: 'Sí'. Luego llegaron los médicos. '¿Puedes mover las piernas?'. 'Sí'. Llegué a urgencias y el médico me preguntó: '¿Puedes mover las piernas?'. Yo respondí: 'Sí. Desde que era un bebé. ¿Qué pasa? ¿Por qué todo el mundo me pregunta eso?'. Porque no lo sabía. No lo supe hasta que llegué a casa del hospital. Mi hija me estaba vendando la herida. Dijo: 'Dios mío, papá'. Yo le dije: 'Haz una foto y enséñamela para que vea por qué tanto alboroto'. Y dije: 'Dios mío'. Estaba muy cerca de la columna vertebral. Pero no la tocó”.
La suerte, sin duda alguna, estuvo de su lado aquella noche de octubre: “Me rompió un par de costillas y me perforó un pulmón, pero todo eso se puede curar. Así que tuve suerte. Y luego la del pie entró por el talón, y el médico dijo que habría atravesado todo el pie y probablemente me habría volado un par de dedos, pero tengo un talón de titanio, porque me lo había destrozado unos 18 años antes. Así que era de titanio. La bala impactó en el titanio, rebotó y así conservé todos los dedos. Todo eso fue suerte. Esa noche llevaba el teléfono en el bolsillo de la camisa, cosa que nunca hago. Siempre lo guardo en el bolsillo del pantalón. Esa noche, por alguna razón, lo guardé en el bolsillo de la camisa. Caí al suelo y me di cuenta de que no podía moverme. Pensé: 'Oh, mi teléfono está aquí. Así que pude llamar al 911'. Así que, sí, ocurrieron un montón de cosas afortunadas, aparte de que me dispararan”.
2HMG516 Ozzy Osbourne & Jake E Lee in concert circa 1984 Credit: Jeffrey Mayer/ Rock Negatives / MediaPunch
En cuanto a los agresores, el que fuera guitarrista de Ozzy Osbourne contó que habían sido detenidos: “Sí. Me hice amigo de uno de los detectives... Atraparon a los tipos dos semanas después del tiroteo. Y él me dijo que fue porque salió en las noticias a nivel nacional, incluso internacional, durante un par de días. Y la oficina del alcalde y todo el mundo, el ayuntamiento y demás, dijeron: 'Oh, esto tiene muy mala pinta. En Las Vegas, un hombre no puede pasear a su perro sin que le disparen. Tenemos que resolver esto. Tenemos que resolver esto'. Así que dispusieron de más recursos de los que normalmente tendrían. Y atraparon a los tipos. Y el arma estaba relacionada con dos asesinatos anteriores. Ya había matado a dos personas. Así que, sí, no tengo ninguna duda de que intentaba matarme. Afortunadamente, no pasó mucho tiempo en el campo de tiro. (Acusado de...) dos asesinatos y un intento de asesinato”.