Sale a la luz la conversación previa entre Jake E. Lee y los ladrones que le dispararon: "Tienes que dejar de seguirnos"
El músico de 67 años ha comenzado a revelar algunos detalles que acontecieron en aquel trágico paseo nocturno en el que acabó siendo tiroteado por unos ladrones

Jake E. Lee (1984)
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Lo prometido es deuda y Jake E. Lee ha cumplido. Recordamos que el exguitarrista de Ozzy Osbourne sufrió un inesperado accidente mientras paseaba a su perro por las calles de Las Vegas. Un paseo en el que fue tiroteado y que puso en riesgo su vida, teniendo que ser trasladado a la unidad de cuidados intensivos del Sunrise Hospital & Medical Center.
Tras lo ocurrido, Jake se mostró reacio a contar todo lo que había vivido aquella noche junto a Coco, su perro. Sin embargo, según fueron pasando los días, el músico de 67 años comenzó a revelar algunos detalles que acontecieron en aquel trágico paseo nocturno. Para ello, Lee ha vuelto a utilizar sus redes sociales.
“Siento que necesito aclarar los acontecimientos que condujeron al tiroteo. Coco y yo volvíamos a casa de nuestro paseo. Vimos a dos caballeros vestidos de negro, con capuchas bajas y máscaras cubriéndoles la boca, en la entrada de una casa mirando una moto. Nos vieron acercarnos, salieron de la entrada y caminaron rápidamente calle abajo. En la misma dirección que nosotros”, comenzaba escribiendo en una publicación de Facebook.

Ozzy Osbourne y Jake E. Lee en 1984
Pocos metros más tarde llegaba el encontronazo: “No dejaban de mirarnos por encima del hombro. A Coco no le gustaban y tiraba con fuerza de la correa hacia ellos, pero yo tiraba hacia atrás y mantenía un ritmo constante. Se detuvieron frente a nosotros. Me detuve a dos metros de ellos, sujetando a Coco contra mí. Uno de ellos me dijo: ‘Tienes que dejar de seguirnos, darte la vuelta y largarte a tomar por el culo’”.
“'No os seguimos, nos vamos a casa. Vosotros no sois de aquí, vosotros sois los que deberíais iros a tomar por culo’. No dejaban de mirar nerviosos a Coco, obviamente más intimidados por un pitbull de 80 libras que por un viejo con una brillante camisa hawaiana. Y me encanta cómo Coco trata a los extraños. No es agresivo, pero tampoco amistoso. Se queda mirándoles fijamente”, recordaba en sus redes sociales.
Después de este intercambio verbal, Jake optó por seguir con su paseo: “De todos modos, después de algunas idas y venidas machistas (me di cuenta de que eran adolescentes que intentaban hacerse los duros y se enfadaban porque yo no me intimidaba lo más mínimo), le propuse a Coco y a mí que siguiéramos a casa, se dieron la vuelta y se fueron por donde habían venido y dimos por terminada la noche. Nunca vi un arma. Así que empezamos a caminar, lo que nos lleva a mi texto anterior, Parte 1, supongo que podemos llamar a esto el prólogo”.
Sabemos de sobra cómo terminó la escena al darse la vuelta. Jake recibió varios disparos que acabaron llevándole a la UCI de un hospital de la ciudad de Las Vegas. "He aquí un adelanto de la segunda parte, un par de fotos de mi lado izquierdo, dos días después, cuando aún estaba en la UCI", terminaba diciendo el artista, haciendo referencia a las imágenes que adjuntaba en la publicación.



