Drogas, caos y un exilio en Francia: la increíble historia de 'Exile on Main St.' de The Rolling Stones
En el nuevo episodio de 'Los 50 esenciales de RockFM' se desvelan los secretos de un disco legendario grabado en un exilio caótico entre drogas y genio

16_9_Rollimgs
Publicado el
4 min lectura59:55 min escucha
Hay discos que nacen del orden y la disciplina, y otros que surgen del más absoluto y genial caos. 'Exile on Main St.', el legendario álbum doble de The Rolling Stones, pertenece sin duda al segundo grupo. En 1971, la banda, formada por unos todavía jóvenes y sudorosos Mick Jagger, Keith Richards, Mick Taylor, Bill Wyman y Charlie Watts, se vio forzada a huir de Inglaterra por problemas con la hacienda británica. Su destino: un exilio en la Costa Azul francesa que se convertiría en el germen de una obra maestra del rock, forjada entre el descontrol, las adicciones y una creatividad desbordante. Todos los detalles de esta historia se desgranan en el nuevo episodio del pódcast 'Los 50 esenciales de RockFM'.

E02: Exile on Main St. | Los 50 Esenciales de RockFM
Un exilio caótico en la Costa Azul
La Villa Nellcôte, una mansión alquilada por Keith Richards y Anita Pallenberg, se convirtió en el epicentro de las operaciones. Allí se instaló la famosa unidad móvil de grabación de los Stones, el Rolling Stones Mobile Unit, alimentada con electricidad “tomada prestada” de la red general. El ambiente era turbulento, con un Keith Richards hundido en su adicción a la heroína y el resto de los miembros dispersos. El ingeniero de sonido Andy Jones alucinaba con la dinámica del grupo, y asegura que la magia solo ocurría en un instante preciso: “No consigues nada hasta que Keith empieza a mirar a Charlie y a acercarse a él. Y, entonces, Bill se levanta de su silla y se pone de pie. [...] En ese momento es en el que todo se transforma en los Rolling Stones, el resto del tiempo es solo basura”.
A pesar del desmadre, o quizás gracias a él, la banda dio forma a 18 canciones que son pura historia del rock. Desde la crudeza de “Rocks Off” hasta el frenesí de “Rip This Joint”, con sus referencias a las drogas y a groupies como Bárbara la reina de la mantequilla. El disco es un viaje por las obsesiones de Richards: el country y el blues que le enseñó su amigo Gram Parsons, el fantasma de Robert Johnson y el soul. El resultado fue, según se dijo, “el mejor álbum negro jamás grabado por unos blancos”, una cumbre artística que alcanzó el número 1 en las listas de ventas de medio mundo, incluida España.
Jagger vs. Richards: dos visiones de una obra maestra
A pesar de ser considerado por muchos el cénit de la banda, Mick Jagger ha reconocido con el tiempo que no es uno de sus discos preferidos. El cantante, que en aquella época disfrutaba de su ingreso en la jet set internacional de la mano de Bianca Pérez, se involucró menos en un proceso creativo que Keith Richards hizo completamente suyo. Años más tarde, en 2003, Jagger sentenciaría: “No estoy seguro de la calidad de las canciones. Cuando escucho 'Exile', pienso que tiene las peores mezclas que se podrían haber hecho. Me encantaría volver a remezclarlo yo mismo”.
Cuando escucho 'Exile', pienso que tiene las peores mezclas que se podrían haber hecho"
Una opinión que no compartía el guitarrista Mick Taylor, quien, a pesar de su magistral trabajo, llegó a sentirse hastiado del proceso y del estilo. “Hay muchísimas pistas completamente diferentes en este álbum, es rock and roll. [...] Desde que salí de Inglaterra, mi idea era experimentar, este álbum es puro rock, pero estoy aburrido”, confesó, una actitud de “primadona”, como la llamaba Keith en la intimidad, que contrastaba con la visión del guitarrista rítmico.
Este álbum es puro rock, pero estoy aburrido"
La crítica se rinde (con el tiempo)
La recepción inicial del álbum fue tibia. El propio Keith Richards recordaba con ironía cómo cambió la percepción con los años. “Cuando 'Exile on Main St.' se puso a la venta, las ventas no fueron particularmente bien, y fue muy criticado duramente por los analistas”, explicó. Según Richards, solo el tiempo le dio su estatus de leyenda: “Después de los años, la gente que había realizado las críticas y decía que era un pedazo de mierda, lo ensalzaron como el maldito mejor álbum del mundo”.
Críticos como Robert Christgau lo acabaron nombrando “el mejor álbum de los Rolling Stones”, mientras que Richard Williams, en 'Melody Maker', afirmó que “el blues, el country y el soul de este álbum ha hecho historia”. 'Exile on Main St.' es la última obra cumbre de la etapa dorada de los Stones con el productor Jimmy Miller y los ingenieros Glyn y Andy Jones, una racha que incluye joyas como 'Beggars Banquet', 'Let It Bleed' y 'Sticky Fingers'. Con The Beatles ya disueltos, The Rolling Stones por fin reinaban sin competencia como “la más grande banda de rock and roll del mundo”.
La historia completa, con todos sus excesos, anécdotas y, sobre todo, su música inolvidable, te espera en el nuevo episodio de 'Los 50 esenciales de Rock FM', un documento sonoro imprescindible para entender por qué 'Exile on Main St.' es mucho más que un disco: es la banda sonora del caos y la gloria. No te lo pierdas.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



