La guerra de egos que desató la obra maestra de Pink Floyd: todos los secretos de ‘The Dark Side of the Moon’
El disco que cambió la historia del rock esconde una tormenta de egos, locura y millones que te contamos en el nuevo episodio del pódcast de RockFM

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Hay discos que marcan una época y luego está 'The Dark Side of the Moon'. La obra maestra de Pink Floyd, publicada en 1973, no solo convirtió a la banda en dinosaurios del rock y los hizo millonarios, sino que redefinió el rock progresivo y se instaló para siempre en el imaginario colectivo. Pero detrás del segundo disco más vendido de la historia —solo superado por 'Thriller' de Michael Jackson— se esconde una historia de genio, experimentación, locura y una guerra de egos que acabaría por dinamitar a la banda. Todos los detalles de este álbum legendario los puedes escuchar en el nuevo episodio del pódcast 'Los 50 esenciales de RockFM', un viaje al corazón de una obra que sigue fascinando 50 años después.

E07: The Dark Side of the Moon | Los 50 Esenciales de RockFM
El germen de la locura y la empatía
Tras el lanzamiento de 'Meddle' en 1971, los miembros de Pink Floyd se reunieron en la casa del batería Nick Mason en Camden con un objetivo claro: crear un nuevo álbum. Fue el bajista Roger Waters quien puso sobre la mesa la idea que lo cambiaría todo: un disco conceptual que tratara sobre “cosas que hacen enfadar a la gente”, las presiones de su estilo de vida y, de forma velada, los problemas mentales de su antiguo líder, Syd Barrett. Como diría David Gilmour en una entrevista para Rolling Stone, “había una sensación de que las palabras, en este caso, iban a ser muy claras y específicas”.
Los cuatro miembros —Waters, Gilmour, Mason y el teclista Richard Wright— estuvieron de acuerdo con la propuesta. Se trataba de un álbum sobre la vida humana, la empatía y la locura. El propio Waters lo definió como “una política filosófica y humanitaria, forma de empatía, que estaba, desesperadamente, pidiendo salir”. Era el comienzo de una nueva era para la banda, una en la que las letras directas y los conceptos profundos tomarían el control, pero también fue el momento en que la guerra de egos comenzó a fraguarse.
La idea que ha intentado propagar a lo largo de los años de que él es más musical que yo es una verdadera tontería"
Una obra maestra grabada en Abbey Road
Con el concepto definido, la banda se puso manos a la obra. Roger Waters grabó las primeras maquetas en un cobertizo de su jardín, mientras el grupo ensayaba en un almacén de The Rolling Stones. Antes incluso de entrar al estudio, decidieron llevar el material de gira, bajo el título provisional de 'Eclipse', para pulir las canciones en directo. La grabación se llevó a cabo en los míticos estudios Abbey Road entre mayo de 1972 y enero de 1973, con un joven Alan Parsons como ingeniero de sonido, quien venía de trabajar en los álbumes 'Abbey Road' y 'Let It Be' de The Beatles.
El trabajo en el estudio fue una auténtica revolución técnica. Se usaron sintetizadores analógicos, mezclas de 16 pistas y todo tipo de efectos de sonido. Waters creó en su casa el famoso loop de cajas registradoras y monedas para la canción “Money”, usando una bandeja de mezclar arcilla de su mujer. Para “The Great Gig in the Sky”, la cantante Clare Torry improvisó una toma vocal tan espectacular que dejó a la banda boquiabierta, aunque ella salió del estudio avergonzada pidiendo perdón. Años más tarde, les demandaría para obtener el crédito de coautora de la canción, y ganó.
Fue un proceso estresante y agotador de grabar y regrabar. No había control z en aquellos días"
El propio Alan Parsons, que ganó un Grammy por su trabajo, recuerda la intensidad de las sesiones: “Fue un proceso estresante y agotador de grabar y regrabar. No había control z en aquellos días”. A pesar de su papel crucial, Parsons ha expresado su frustración por no haber recibido una compensación económica a la altura del éxito del disco, un sentimiento que evidencia las tensiones que ya rodeaban al proyecto.
El legado: un icono pop y una banda rota
El éxito comercial de 'The Dark Side of the Moon' fue descomunal. Permaneció 741 semanas en las listas de ventas de Estados Unidos y convirtió a los miembros de la banda en millonarios. Richard Wright confesó que el disco le cambió la vida por el dinero que trajo, pero que no alteró su actitud hacia la música. Parte de los beneficios se invirtieron en la película de 1975 'Monty Python and the Holy Grail'. El icónico diseño del prisma de la portada, obra de Storm Thorgerson, se convirtió en un sello de la cultura pop, elegido al instante por la banda por ser una propuesta “sencilla, atrevida y llamativa”.
Sin embargo, el álbum también magnificó las grietas internas. Roger Waters se consolidó como el principal letrista y fuerza conceptual, dedicando canciones como “Brain Damage” a la memoria de Syd Barrett. Esta dominancia generó un conflicto con David Gilmour que se haría insostenible. Años después, Waters desmentiría con desdén la idea de que Gilmour era el alma musical del grupo: “La idea que ha intentado propagar a lo largo de los años de que él es más musical que yo es una verdadera tontería”. 'The Dark Side of the Moon' fue su cima creativa, pero también el principio del fin de Pink Floyd como banda unida.
Si quieres sumergirte de lleno en la creación de esta joya del rock, conocer cómo se grabó cada canción y entender las polémicas que la rodearon, no te pierdas la historia completa en el nuevo episodio del pódcast 'Los 50 esenciales de RockFM'. Dale al play y viaja a la cara oculta de la luna.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



